Después del saludo, para que la potencial víctima no sospechara nada si no reconocía la voz de su interlocutor, el “nieto” o “nieta” explicaba que tenía dolor de garganta u otro problema de salud.
Después, el speech podía variar, pero tenía el mismo objetivo: engañar para después robar los ahorros de personas mayores que, ante la creencia de que el gobierno nacional iba a embargar jubilaciones o tomar el precio de los dólares a un 35 por ciento del valor real, entregaban su dinero.
Cuando advertían que habían caído en la trampa..